Es un agradable y chic bed & breakfast en un tranquilo y bonito barrio cercano al centro. Aunque no coincidimos apenas con el propietario, lo tenía todo preparado para que pudiéramos disfrutar de la estancia y nos hizo llegar recomendaciones realmente útiles para visitar Burdeos y sus alrededores.
Hay que caminar unos 15 minutos hasta llegar a las zonas más turísticas, lo que dificultaba la logística debido al calor extremo sufrido en agosto.